Noches
En sus noches...
La soledad danza, respira
La soledad en la noche gira.
En su rincón, un latido breve,
Una mujer etérea,
Rápida...
Fugaz.
Sabe que no hay un motivo,
La ilusión persiste
Y en rincones trastocados por el aroma
Del purpureo vino
La mujer sonríe.
La reina de Saba. Prototipo de sabiduria en la mujer
Si entre colinas se perdiera,
En sus líneas se hallara.
Su aroma suave recorre la historia
Y reclama que el sinsentido no le pertenece
Debe comenzar...
- Levantarse.
Sus manos blancas
Señalan el cielo,
Señalan el infinito
Y en su vientre retorna el ciclo
Es valiente,
Fugaz
Pero es ella….
Mujer
Momentos
I
Mujer cristalina.
En tus manos se marca el soplo divino
Y en tu cuerpo etéreo
La semilla de barro,
Nos convierte en héroes.
Caballeros que guardan su figura…
La imagen de su sonrisa
II
Mujer apasionada
En las noches el poeta canta
Las glorias de su silueta
De recuerdos amargos,
Dulces,
Ardientes…
III
Mujer danzarina
Danza
Y canta
El recuerdo de mil batallas,
El carácter que tumbó las armas.
Respira mujer
La historia de las montañas,
El trasegar del sol en la aldea.
El gesto amable del cuerpo animoso
Sabes que en tu danza
La historia deviene poesía.
Lilith. La primera mujer de la historia. Creada al mismo tiempo que Adan.
Si la Pureza de la Mujer se Pusiese en Duda
Si la pureza de la mujer
Se pusiese en duda
¿Qué fuera de su danza?
¿Qué sería de sus hijos?
¿Dónde hallaría su belleza?
Si existe caballero.
Que las palabras ligeras
Las marque el viento
Y se sienta honrado al hacerlo.
Pobre caballero….
En sus enigmas
Sus imágenes se cubren de crueldad
Su risa burlesca
Hace ver la tristeza de sus ojos…
Si la pureza de la mujer
Se pusiese en duda
¿Qué sería de la mujer?
No le queda a la fémina
Otra cosa que el gesto de resistencia.
Su voz dolida
Reclama a la historia
La casa, la patria
Los actos marcados
En el trasegar de los días.
Si la pureza de la mujer
Se pusiese en duda….
Amanece y la niñez de sus manos
Gesto de amor es,
La miras descubierta,
Desierta.
Sabes bien que no es debilidad,
Es un relámpago intempestivo,
Un grito depurando la soledad.
Una mañana en el jardín.
Una tarde perdida
Entre novelas y juegos de póker.
Una noche clara
Entre sueños de muñeca rota.
Más sabes
Que circundando los Andes,
Entre morasurcos y galeras,
La noche danza,
El amanecer aclara.
Sus manos son poesía,
Sus líneas de amor son…
Entre libros de Neruda
Y canciones de Sabina
El viento susurra
Gritos de enigma.
Entre días perdidos de café y cigarrillo
Ella espera tranquila
Esa canción, esa danza
Esa flor amarilla del jardín
Ese final inequívoco.
Ese poema extraviado
Entre montañas de blanca luna.
Mujer III
Girar en una masa celeste
Danzando al compás de los cuerpos.
Mirar en la armonía
Espacios antiguos de majestuosidad.
Sentir su aroma
Germen emanativos de mañanas sin crear.
Palpar paisajes florales,
En territorios de majestades insospechadas.
Percibir la llama incandescente
Chamiza de luz perpetúa.
Una tonalidad cubierta de jazmines eres tú,
Entre ondas de colores.
Brillo de aurora en suaves praderas
Donde el tacto no se siente ni se toca.
Dama desde el confín de los tiempos
En busca del sentido
Así quedaron, guardaespaldas en la memoria
De aquellos que vivieron
Por su aire tocar.
Mujer, fruto de mujer,
Semilla de hombre,
Recogida por paladines sin traje.
Mujer, en tu aurora
La llama se cubre de vida
Y en tu tacto
Casi caemos en el filo
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